Además de la Iglesia, Mijares tiene en la carretera de bajada al Valle, una pequeña ermita realizada en honor a La Virgen de la Sangre.

En nuestra visita a Mijares, nos disponemos a realizar un tranquilo paseo deleitándonos con su hermoso paisaje, en el que el color verde del campo y la montaña, rivaliza con el tono transparente de las frías aguas cristalinas de manantiales, gargantas y de sus numerosas charcas.

Una garganta de agua, junto a una de las pozas más populares para el baño, La Charca del Lucero, nos sorprende en este gélido día de otoño, ya casi invierno, por la fuerza de su caudal y el deleitable sonido que el agua, dulcemente produce en su trayecto.

Mientras, respirando aire puro, percibimos la fragancia del campo y el gratísimo olor a leña de encina quemada proveniente del humo de una chimenea cercana. Es la hora del almuerzo y en el Hostal La Posada, una sopa caliente, unas riquísimas chuletas de cordero y un artesanal brazo de gitano, regado todo ello con buen vino, nos reconforta y nos hace olvidar el frío casi invernal, de este apacible día de excursión.

Fiestas:

San Bartolomé, patrono del pueblo, el 24 de agosto
Fiestas en honor de la Virgen de la Sangre, el 8 de septiembre.


Fuente


Casas con balconadas de madera


Casas


Balcón y edificio del Ayuntamiento


Calle e Iglesia de San Bartolomé


Iglesia de San Bartolomé


Calle y casas


Casas


Casa


Caminos hacia la Iglesia


Reloj de sol


Entrada a la Iglesia y pila bautismal del siglo XVII


Interior de la Iglesia de San Bartolomé


Retablo barroco del siglo XVIII


Garganta


Puente sobre la garganta


Garganta


Charco del Lucero


Plaza Mayor


Simpáticos mozalbetes en la Plaza Mayor, mostrando su trofeo